Una vez entregados los regalos a los Socios que cumplieron los 25 años, el Vicepresidente de la Asociación tomó la palabra y me dio la “Gran Sorpresa”.

No podía creer lo que estaba sucediendo, pues aquello se salía de todo lo previsto y no daba crédito. Sin darme cuenta en absoluto me vi acorralado y presa de una “trama” que se escapaba a mi control: la entrega del V Galardón “Pinsapo de Plata”.

Cuando me di cuenta que se trataba de premiar mi labor durante estos 25 años de existencia y José María Cobano, junto a los demás fundadores e la Asociación me entregaban dicho Galardón, rompí a llorar como “pelele”. Pensé no sé cuantas cosas antes de darme cuenta de lo que sucedía, pero no podía negar lo evidente.

Mi más sincero agradecimiento a todos y cada uno de los que formáis esta gran familia por haberme dado uno de los mejores y más felices días de mi vida. No podré olvidar jamás ese momento mágico y pienso disfrutarlo mientras viva.

MUCHAS GRACIAS.

Luis Manuel Guerra Bernal